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En la provincia de Río Negro, sur de Argentina, al pie de la cordillera de los Andes; desde hace más de medio siglo Enrique V. Squartini es sinónimo de progreso. Expandiendo y mejorando plantaciones de manzanas en calidad, variedad y elección. Debido a su dedicación y esfuerzo sin límites, casi ancestral, fue marcando con valor y orgullo su incansable trayectoria. Desde el año 1988, en la provincia de Buenos Aires, donde se radica y con el apoyo incondicional de sus hijos, construyo la Planta de Sidra en el partido de Lanús.

La elaboración de los productos se procesan en Río Negro y mediante el traslado en su propio transporte llegan a la fraccionadora para luego ser comercializados. Así, Don Cholo como se lo conoce, incorporando equipamiento de alta tecnología y procedimientos para la elaboración de caldo para sidra de última generación, ha logrado sidras de incomparable calidad, resultado de años de experiencia, colocándose entre los principales productores de sidras argentinas.

Presentación

La sidra es una bebida alcohólica, la materia prima que se usa para su
producción es la manzana. Dicho fruto alcanza su óptima maduración en los meses de marzo y abril. Una vez que se transporta al lugar es lavada y seleccionada para comenzar los procesos de la elaboración de la sidra: molienda, prensado, clarificado, filtrado y envasado.

Elaboración

Las manzanas son descargadas en la playa, especie de plataforma rodeada de acequias o canaletas, que las envía al sector de lavado. Mediante chorros de agua a presión serán lavadas para ser molidas y su posterior prensado. La manzana ya lavada es triturada en un molino tipo martillo. La pulpa que se transforma en puré es depositada por bombas en las prensas. La pulpa triturada es depositada, en cintas de las prensas a rodillo, obteniéndose:
por un lado un líquido o jugo llamado mosto, el cual es enviado a través de una bomba a las piletas de fermentación; y por otro lado, el
orujo (residuo de la fruta prensada). La pulpa es sometida a un segundo prensado, el orujo es enviado por medio de una cinta, a una tolva para su posterior descarte.

El mosto o jugo obtenido (alcanza el 90% del total de la pulpa)
En un sector cubierto se encuentran más de 20 piletas cuya
capacidad oscila entre los 10.000 y 50.000 litros. Terminada la
fermentación el mosto se transforma en sidra, el azúcar de la manzana se ha convertido en alcohol. Se da comienzo a los
trasiegos, es decir el cambio de la sidra a piletas limpias
dejando así la borra; este traspaso se realiza varias veces obteniéndose un caldo limpio clarificado y filtrado que nos dará como resultado un producto de excelente calidad.

Etapa final del proceso de la elaboración de la sidra: en piletas de aproximadamente 300.000 litros, será guardada hasta su traslado a la planta embotelladora para ser luego comercializada.